sábado, 26 de noviembre de 2011

VINOS DE MADRID

Generalidades

En 1990, el Gobierno Autónomo y Ministerio de Agricultura aprobaron la Denominación de Origen “Vinos de Madrid” por ORDEN 2240/1990 de 17 de agosto (http://www.vinosdemadrid.es/esp/download/reglamento_do.pdf).

La zona de producción de vinos amparados por D.O. “Vinos de Madrid” está constituida por los terrenos ubicados en distintos términos municipales de la Comunidad de Madrid y que se engloban en las subzonas de Arganda (27 municipios), Navalcarnero (19 municipios) y San Martín de Valdeiglesias (9 municipios).

La elaboración de los vinos protegidos se realiza con uvas de las variedades siguientes:

-        Blancas: Malvar, Albillo, Airén, Viura, Torrontés, Parellada, Moscatel de grano menudo.
-        Tintas: Tinto Fino (Tempranillo o Cencibel), Garnacha tinta, Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah.

Dentro de cada subzona, las variedades principales son:

VARIEDAD DE UVA
SUBZONAS
Arganda
Navalcarnero
San Martín de Valdeiglesias
Blanca
Malvar
Malvar
Albillo
Tinta
Tinto fino
Garnacha tinta
Garnacha tinta

Los vinos de “CRIANZA” serán aquellos cuyo proceso de crianza y envejecimiento se efectúe en las bodegas registradas durante, al menos, dos años naturales a contar desde el 1 de octubre del año de la cosecha, sometiendo a los vinos a la crianza en barrica de roble de 225 litros durante un mínimo de seis meses seguido del envejecimiento en botella hasta completar el periodo mínimo exigido.

Para la indicación de “RESERVA”, los vinos tintos tendrán una crianza en barrica de roble y botella durante un total de treinta y seis meses, de los cuales mínimo serán doce en barrica de roble. Para los blancos y rosados, la crianza en barrica de roble y botella durante un total de veinticuatro meses, de los cuales mínimo serán seis en barrica de roble.

Para la indicación de “GRAN RESERVA”, los vinos tintos tendrán una crianza en barrica de roble de veinticuatro meses y envejecimiento en botella durante treinta y seis meses, como mínimo. Para los blancos y rosados, la crianza en barrica de roble y botella durante un periodo total de cuarenta y ocho meses como mínimo, con una duración mínima de crianza en barrica de roble de seis meses.

Las subzonas


El clima de las tres subzonas, en que se producen vinos de Madrid, es continental y bastante seco. Los inviernos son largos y fríos y los veranos muy calurosos, aún cuando estos fuertes calores se atemperan mucho por la época de la recolección de la uva y su transformación en vino. La sequedad imperante hace que las plantas sufran escasos ataques de enfermedades criptogámicas. El Clima de la zona es Continental extremo con una máxima media de 40,7º y una mínima media de -8,2º. Son abundantes las heladas de primavera en estado fenológico de brotación.

La pluviometría media anual por subzonas es: en Arganda 460 mm., 530 mm. en Navalcarnero y 628 mm. en San Martín de Valdeiglesias.

El clima de Madrid resulta muy idóneo para el cultivo de la vid. Sus inviernos fríos y cortos y sus veranos tórridos y prolongados permiten una adecuada concentración de azúcares que luego revierten la buena estructuración alcohólica.


Los suelos son muy variados de unas a otras subzonas.

En la subzona de Arganda, la más extensa, los viñedos se asientan sobre formaciones sedimentarias en las que se pueden diferencias páramos calizos, campiñas yesíferas y terrazas y llanuras aluviales, lo que hace que el pH varíe entre 7,5 y 8,5.

En la subzona de Navalcarnero el relieve es relativamente llano, atravesada de norte a sur por el río Guadarrama y en su extremo oeste por el río Perales, afluente del Alberche. El suelo es de origen sedimentario con predominancia de texturas franco arenosas de pH neutro o ligeramente ácido.

Por último en la subzona de San Martín de Valdeiglesias el relieve es muy accidentado, y sirve de barrera ante los vientos fríos del norte, lo que genera un microclima con temperaturas más templadas y más humedad. Los suelos proceden de la meteorización de rocas ígneas (granitos, gneises y rocas filonianas) con un pH comprendido entre 5,5 y 7,5.

Las variedades de uva

-        Albillo (Bp): uva de temprana maduración y escasa producción. Da racimos pequeños y sueltos, presentando una doble aptitud: para vinificación y para consumo en fresco. Da lugar a vinos blancos glicéricos y corpulentos.

-        Malvar (Bp): cepa de buena producción, maduración temprana y porte erguido, da un racimo grande y suelto. Se obtienen vinos frescos y bastante aromáticos.

-        Airén (Ba): se trata de la variedad más extendida, de buena producción y muy resistente. Cepa de porte rastrero que da racimos grandes, de uva gruesa, dorada y esférica. Se consiguen vinos pálidos, francos (aunque algo faltos de acidez), de aromas afrutados y con un paso en boca ligero, fresco y fácil de beber.

-        Moscatel de grano menudo (Ba): de maduración temprana, racimo pequeño, muy compacto y cilíndrico. Los vinos que producen suelen tener una cierta graduación alcohólica, alto nivel de aromas amoscatelados y una buena acidez, lo que les confiere una complejidad especial, resultando excelente mezclada en pequeña proporción con varietales poco aromáticos.

-        Parellada (Ba): de brotación temprana y porte postrado, racimo grande y comprimido, con uvas de tonalidades verdosas. Da vinos afrutados y aromáticos en su juventud. Muy apta para vinos espumosos.

-        Torrontés (Ba): variedad vigorosa, de racimo grande y suelto, con bayas de color rosado-ambarino, aromática y estructurada se aconseja para elaborar blancos jóvenes y afrutados.

-        Viura o Macabeo (Ba): cepa rústica, muy productiva, da racimos de tamaño mediano. Produce vinos afrutados de color amarillo pajizo. Muy empleada por su calidad en la elaboración de blancos jóvenes, espumosos, de crianza y de reserva.

-        Garnacha (Tp): de porte erguido y buena producción, da un racimo compacto de tamaño mediano. Con ella se producen rosados y tintos jóvenes sabrosos, adaptándose equilibradamente a crianzas cortas. Suelen presentar altos contenidos en alcohol.

-        Tempranillo (Tp): variedad de rendimiento medio, racimo mediano, cilíndrico, que generalmente presenta hombros. Da vinos de altísima calidad. Se emplea con éxito tanto por su equilibrio como por su estabilidad de materia colorante en vinos jóvenes y crianzas.

-        Cabernet Sauvignon (Ta): cepa de ciclo largo y baja producción. Racimo pequeño. Produce vinos de muy alta calidad, tanto jóvenes como de crianza. Buen equilibrio alcohol-acidez.

-        Merlot (Ta): variedad de ciclo corto. Porte erguido. Deficiente en el cuajado y sensible a las heladas. Racimo mediano, cilíndrico, de baya pequeña. Da vinos de altísima calidad en su juventud, siendo flexible en la mezcla con otros varietales.

-        Syrah (Ta): Vigor medio y bajo rendimiento. Racimos medianos, cilíndricos, a veces alados, compactos. Bayas ovoides. Permite obtener vinos tintos de gran calidad, aptos para el envejecimiento. De color intenso, muy aromáticos, finos y complejos con recuerdos a violeta, cuero, tabaco y regaliz. Son vinos tánicos, con estructura y relativamente poco ácidos.

Bp (blanca preferente) - Ba (blanca autorizada) - Tp (tinta preferente) - Ta (tinta autorizada)



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